Este tipo de colchones tiene una gran adaptación sin perder la firmeza necesaria para un buen descanso (dado que son indeformables), tanto si dormimos boca arriba como si dormimos de costado el resultado será adecuado.
Los colchones de látex son antialérgicos, resistentes al polvo y a la suciedad al carecer de cargas estáticas, son atérmicos adaptándose a nuestra temperatura corporal, tienen una mayor duración al no llevar ningún tipo de mecanismo como es el caso de los colchones de muelles y además resultan la mejor elección para personas que sudan mucho o que deban pasar largo tiempo en la cama.